lunes, 14 de junio de 2010

PARAD LOS RELOJES



Parad los relojes y desconectad el teléfono,
dadle un hueso jugoso al perro para que no ladre
haced callar a los pianos, tocad tambores con sordina,
sacad el ataúd y llamad a las plañideras.

Que los aviones den vueltas en señal de luto
y escriban en el cielo el mensaje "Él ha muerto",
ponedles crespones en el cuello a las palomas callejeras
que los agentes de tráfico, lleven guantes negros de algodón.

Él era mi norte y mi sur, mi este y mi oeste
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi día y mi noche, mi charla y mi música.
Pensé que el amor era eterno, estaba equivocado.

Ya no hacen falta estrellas, quitadlas todas,
guardad la luna y desmontad el sol,
tirad el mar por el desagüe y podad los bosques,
porque ahora, ya nada puede tener utilidad.


W.H. AUDEN.

viernes, 11 de junio de 2010

VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCION DESESPERADA


Me gustas cuando callas porque estás como ausente
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza;
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable tambien con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada,
tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.